La Cueca Chilena
¿Sabías que la cueca es mucho más que el baile patrio? He aquí una pequeña aproximación a lo que conocemos como “cueca” o “chilena”.
Cuando nos referimos a la cueca chilena, nos referimos a mucho más que el baile nacional o un vestuario característico que se utiliza en Fiestas Patrias. La cueca es un arte completo con códigos propios que ha trascendido a través del tiempo, incluso a través de los siglos. Según la emblemática investigación de Samuel Claro basándose en la sabiduría del cultor Fernando González Marabolí: “La cueca o chilena es una forma poético-musical en la que intervienen el canto, instrumentos musicales y la danza, proveniente de la tradición arábigo-andaluza; La supervivencia de la cueca o chilena se mantiene en la tradición oral”*.
A continuación ofrecemos una breve caracterización de las diferentes dimensiones de la cueca, no sin antes advertir, que esto es solo un esbozo que esperamos seguir enriqueciendo:

La Cueca

Historia
Si hablamos de la historia de la cueca, es tentador caer en genealogías técnicas, genealogías que si bien son importantes, se pueden resumir enfatizando que hay consenso en que la cueca es uno de los mejores ejemplos de mestizaje y sincretismo cultural, puesto que es ejemplo viviente de la naturaleza chilena que entrelaza tradiciones que provienen de genes indígenas, afrodescendientes y peninsulares; todos los cuales, a su vez, guardan en sí, sus propios mestizajes. Es posible pesquisar dicha mezcla, en la riqueza poética que posee la cueca (herencia hispana), así como en su inigualable ritmo con raíces africanas; también en la danza que, a nivel coreográfico, guarda importantes similitudes con otras que se masificaron en América colonial y, es también, la cueca, sobre todo urbana, una expresión que, en su canto con cualidades específicas, demuestra la influencia arábiga andaluz.
Por su parte, la cueca urbana cuenta con una historia tan antigua como lo es la ciudad de Santiago. Desde la época independista que las chinganas del periurbano (como el Barrio La Chimba) y de La Cañada (actual Alameda Bernardo O´higgins) fueron escenario de festividades populares que eran animadas con cueca. Con el paso de las décadas, la cueca urbana fue adquiriendo un estilo especial en la medida que se mantuvo en los barrios comerciales de Santiago, por ejemplo, El Matadero Franklin, La Estación Central y La Vega; barrios dominados por comerciantes que pregonaban a viva voz sus productos para la venta a la usanza de los antiquísimos bazares comerciales de Oriente Próximo. Aquella “viva voz” o “grito” que es tan usual en la cueca urbana. En este sentido, la cueca urbana tiene una larga data ligada al mundo popular, lo cual está registrado en las mismas letras de las cuecas que retratan episodios históricos, de la vida cotidiana, de la geografía, de hechos noticiosos de los barrios populares. Se podría decir, entonces, que el repertorio cuequero, además de constituir un acervo poético importante, constituye también, un verdadero archivo de historia, un repositorio histórico o ventana hacia el pasado de Chile y de sus rincones populares al igual que lo es la literatura, la prensa y la historia oral.

Relatos y temáticas
Cada cueca constituye un relato puesto que cuenta una historia de inicio a fin. Por tanto, no se trata solo de versos que riman. En la primera estrofa, primeramente se da inicio a una temática, en la segunda y tercera estrofa, se complementa la información o historia y en el remate se cierra el tema, conflicto o historia mediante un tono que muchas veces es una sentencia sorpresiva o lúdica. También hay cuecas en las cuales, el remate recoge rimas mencionadas en los versos anteriores. Las temáticas son variadas, desde cuecas que versan la geografía de Chile, pasando por las que relatan hazañas y personajes históricos o populares, hasta las infaltables cuecas de amor y desamor.

Poesía
Las letras que conforman las cuecas están compuestas siguiendo códigos poéticos estrictos. En este sentido, la estructura métrica de la cueca implica versos —generalmente consonantes— de 8, 7 y 5 sílabas ordenados en cuatro estrofas: la copla inicial, luego, la primera seguiriya también llamada “siguiriya” o “seguidilla”, posteriormente, la segunda seguiriya o “seguidilla” y, finalmente, el remate, también llamado cerrojo.
He aquí la estructura métrica mencionada que es la más usual —aunque no la única— y un ejemplo de su aplicación:


Melodía
En general, la cueca posee dos melodías, las cuales usualmente se conocen como melodía A —que tiene un carácter ascendente— y una segunda melodía o B, que posee un carácter descendente. Como veremos más adelante, estas melodías también se despliegan de modo estructurado al momento de cantarse.

Canto “por mano”
Uno de los aspectos que más caracteriza la cueca urbana es el estilo de canto puesto que se realiza “por mano” o “a la rueda”, es decir, por turnos siguiendo el sentido del reloj (a la derecha) con habitualmente 4 cantores o cantoras que realizan roles consecutivos: un primer cantor o cantora canta la primera estrofa; luego continúa un segundo cantor o cantora que canta la primera seguiriya, le releva un tercer cantor o cantora (o bien se repite el primero cuando se trata de una dupla o dúo) que canta la segunda seguiriya y, finalmente, un cuarto cantor o cantora, remata, es decir, canto los dos últimos versos. A este canto principal se le complementa con la “animación cuequera” es decir, la intervención de pequeños gritos, palabras, expresiones populares y onomatopeyas que rítmicamente participan del canto en ciertos lugares asignados para ello, por ejemplo: “eá”, “pila pila pá”, “ejá”.

Formas del canto
La estructura poética de la cueca tiene diferentes formas de ser cantada. Para comprenderla hay que recalcar que la letra base o poesía, se enriquece con recursos expresivos y repetitivos, a saber, las muletillas, palabras, breves frases o expresiones, que complementan los versos cantados, como por ejemplo: “caramba”, “ayayay”, “ay sí sí”, “ay morena”. Las muletillas suelen acompañar los versos más cortos, es decir, los de 5 sílabas que están presentes en las estrofas dos, tres y cuatro.
Una de las formas del canto cuequero más usuales se explicará a continuación usando el ejemplo lírico ya citado:

Estructura cantada de la cueca


Instrumentalización
Si bien no existe una restricción instrumental en la cueca, por ende, tampoco en la cueca urbana, sí hay instrumentos que suelen cobrar mayor protagonismo. Sobre todo, considerando que la cueca es una expresión antigua y mestiza del pueblo, por ende, la instrumentalización ha sido también una expresión popular que demuestra ingenio e improvisación que va más allá del uso de instrumentos que se podrían denominar como “académicos”. Dicho esto, hay que considerar que se usan instrumentos rítmicos y melódicos, entre los cuales, por supuesto, destaca la voz humana. En cuanto al ritmo base, se usan instrumentos de percusión (tañador, cajón peruano, entre otros) y las melodías con instrumentos melódicos (guitarra, piano, acordeón, entre otros) así como otros complementarios e igualmente relevantes, tales como el pandero cuequero (hexagonal y propiamente chileno), los platillitos (platos de té o de café) e inclusive cucharas, castañuelas y conchas de mariscos.

Baile
La cueca como expresión de danza posee una base coreográfica que es tal vez una de sus expresiones más características. Si bien es una estructura que posee una coreografía base (vuelta inicial, medialuna, vuelta del 8, escobillado, vuelta del 8, zapateado y vuelta final) desplegada con un ritmo (al son de los latidos del corazón) y mediante pasos de baile que también son relativamente estandarizados (paso base de desplazamiento, escobillado, zapateo); se podría decir que, el baile cuequero urbano, no es una variante que modifique los principios de la cueca como baile, de hecho, es siempre una danza de tierra que respeta los códigos mencionados, pero sí se podría aseverar que en las últimas décadas ha decantado en una suerte de estilo característico, sino “urbano” que conlleva una estampa propia que suele denominarse como “agallada” o “chora” propia de los barrios populares urbanos mencionados más arriba. Otro de los aspectos característicos es también la utilización de desplazamientos que interrumpen el paso base con breves caminatas al ritmo de la música y, por cierto, que la cueca urbana no utiliza los atuendos huasos característicos, por ejemplo, se prescinde de manta, espuelas, vestido de china, no así de pañuelo que sigue siendo un accesorio primordial y trascendental a la cueca.

Exponentes
La cueca urbana cuenta con un panteón de exponentes que la han creado, cultivado y difundido en sus diferentes dimensiones, por ejemplo, como compositores, bailarines, divulgadores, músicos y “lotes cuequeros”, es decir, conjuntos de cantores y músicos —tanto de hombres, como mujeres y, más recientemente, diversidades sexuales— que se juntan para tocar cuecas (sean o no conjuntos establecidos o de larga duración). Tal panteón está en constante dinamismo puesto que hay cultores antiguos o “de la tradición”, pero también nuevos hombres y mujeres que la llevan a cabo todo el año y no solo para el coyuntural 18 de septiembre.
*Referencias:
Claro, Samuel; Peña, Carmen; Quevedo, María. “Chilena o cueca tradicional. De acuerdo con las enseñanzas de Don Fernando González Marabolí”. Santiago, Chile (1994): Ediciones Universidad Católica de Chile
Ver: https://www.memoriachilena.gob.cl/602/w3-article-8645.html
Sitio Web Diseñado por ♥ Indexlab.cl